Semana 8: Avance conceptual. (Puro análisis)
Después de semanas de análisis, de entender el territorio, el sol y los riesgos, llegó el momento de tomar las primeras decisiones. De pasar de lo abstracto a lo concreto y empezar a definir las bases sobre las que se construirá el proyecto.
Esta semana fue complicada, entre las visitas al médico y problemas sobre la casa en la que vivo actualmente, se me hizo un poco complicado dejar que las ideas brotaran. Aún así, intenté llegar a un desarrollo en base a un análisis propio y recopilación de datos.
Primero, el usuario. Decidí, primeramente, dar enfoque a un grupo específico: adultos jóvenes, profesionales o estudiantes avanzados del rubro agrícola. No es una elección al azar. La idea es atraer un capital humano que pueda dialogar con la tradición agrícola de San Rosendo, pero desde una nueva perspectiva, generando un intercambio, un posible renacer productivo. La población de San Rosendo está muy envejecida, los adultos más jovenes salen a buscar trabajo afuera, dejando el sector productivo del sector relativamente muerto.
Luego, el programa. Se busca un equilibrio entre el vivir y el producir. Una residencia colaborativa que funcione en dos escalas. Por un lado, lo privado: habitaciones y baños personales para cada usuario (Lo básico, claro). Por otro, lo común: cocina, lavandería y comedor para fomentar la vida en comunidad. Aún así el corazón del proyecto estaría en los espacios de trabajo: un laboratorio, un taller, un invernadero y terrazas de cultivo. Es un programa que no solo da cobijo, sino que también entrega las herramientas para investigar, experimentar y, en última instancia, apoyar la agricultura local que se da de manera muy informal.
Finalmente, el emplazamiento. El lugar escogido es un punto clave, justo donde terminan las calles Baquedano y Juan Mackenna, a casi 120 metros de altura. Su principal cualidad es la de ser un mirador natural. Desde ahí, la vista se abre hacia el oeste, dominando los campos y sembradíos de los sanrosendinos, conectando visualmente el proyecto con su propósito. Una conexión directa entre la identidad del sector y su objetivo de crecimiento productivo.
El terreno presenta un desafío interesante: mientras la vista a los campos es directa, la visión hacia el sur (donde se encuentran los ríos y el patrimonio ferroviario) está bloqueada. Alcanzar esa conexión visual será un objetivo de diseño. Pensaba, una altura de cierta forma? Un nivel elevado resolvería perfectamente este problema.
Con respecto al asoleamiento, este se da de manera natural y continua, desde el amanecer hasta el atardecer. Esto es ideal para el cultivo, pero nos obliga a pensar en cómo gestionar el sol: crear zonas de sombra para el confort y, al mismo tiempo, aprovechar al máximo la luz y el calor donde sea necesario.
Por ahora es todo lo que tengo, no he desarrollado más allá las estrategias de diseño ni un concepto como tal, pero actualizaré como me va la siguiente semana!
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